Si el sol hace acto de presencia, solo hay que adaptar la visita. En los días de mayor calor, algunas visitas ajustan excepcionalmente su horario o su punto de salida: salvo aviso contrario, su visita se mantiene tal como la reservó. Sombrero, agua y pulverizador: tres sencillos gestos bastan para disfrutar de Estrasburgo sin que el calor le pase factura